jueves, 27 de abril de 2017

Estoy embarazada, ¿ahora qué?

¡¡Tranquilos!! ¡No estoy embarazada! Pero si tú que me lees lo estás:
¡Enhorabuena!

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Cuando nos enteramos que estamos embarazadas, nos empezamos a hacer un montón de preguntas, sobre todo si es nuestro primer bebé.

¿De cuántas semanas estoy? ¿Cuándo voy a dar a luz? ¿Cuándo debo ir al ginecólogo? ¿Cuándo sabré si es niño o niña? ¿Cómo debo cuidarme?

Si estás embarazada del segundo, del tercero o ¡del cuarto!, seguro que te has dado cuenta, que las dudas vuelven a aparecer, vuelves a tener incertidumbres, no sabes si te vas a sentir capaz de volver a dar a luz, incluso te entra cierta congoja pensando si vas a querer igual  a este bebé como al primero. Y yo te digo, ¡claro que sí! Igual o mucho más. Las madres tenemos amor para todos los hijos que tengamos, porque cada uno es especial y se hace querer incondicionalmente.

Pero hoy no quiero daros este tipo de información, para la cual ya hay mucho escrito. Con este post quiero comenzar a acompañaros en esta preciosa etapa de vuestra vida que es la maternidad.

Si tienes un buen embarazo quizás todavía no te hagas a la idea que hay un bebé creciendo en tu interior, pero en ti ya se están produciendo muchísimos cambios.
Si tienes los malestares propios del embarazo, quizás estés pensando que no es tan maravilloso como te lo contaban. Es normal que el primer trimestre se presente algo molesto con náuseas, vómitos y mucho cansancio. Lo necesario es aceptar los cambios que se están produciendo en ti (por dentro y por fuera) y que también afectan a tus emociones. A veces te sentirás pletórica y llena de energía y otras, agotada y sin fuerzas. Es importante que disfrutes de esta maravillosa etapa y que te cuides para cuidar a tu bebé. Aunque tú todavía no le sientas, él siente todo lo que te sucede a ti. Y si tú no estás bien, él tampoco lo está.

Cuidar tu salud, tu alimentación, llevar un estilo de vida saludable, hacer ejercicio, seguir con tus hobbies y descansar cuando lo necesites (porque el embarazo da sueño, mucho sueño), siempre es recomendable, porque te hará sentir bien. Pero no podemos olvidar cuidar nuestra salud mental, porque nuestros estados de ánimo y emociones en estos momentos serán tan cambiantes como nuestras hormonas.

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Conectarte con tu bebé, hablarle, acariciarle y comenzar a hacerle partícipe de tu vida y de las cosas que suceden a vuestro alrededor es fundamental y muy beneficioso para que comencéis a crear el vínculo entre vosotros y él se desarrolle de forma adecuada. La vida prenatal es fundamental para un desarrollo óptimo del bebé, tanto en el embarazo como cuando crezca y desarrolle su personalidad.

Pero durante el embarazo, el postparto es el gran olvidado; parece que no tenemos que pensar en él hasta que no llegue, sin embargo, también tenemos que estar preparadas para ese momento. Tras dar a luz, todas las madres al llegar a casa con nuestro bebé, nos sentimos desvalidas y solas ante el peligro; ya no tenemos cerca al personal sanitario para que acuda cuando le necesitamos. Y el postparto no se acaba con la cuarentena, sino que dura, por lo menos, el primer año de vida de nuestro bebé. Cuarenta días no son suficientes para recuperarnos de todos los cambios físicos, hormonales y emocionales que vivimos en el embarazo y el parto.

Ser consciente de lo que te espera en la maternidad es importante. Durante el embarazo puedes aprovechar a leer y buscar información sobre lo que te espera en el postparto, la lactancia, la crianza, el sueño.

Hablar con otras mamás embarazadas o que ya tengan hijos te permite compartir experiencias, dudas y emociones; pero ¡CUIDADO! hay un virus” que hace que muchas madres tiendan a desanimarte y a contarte sus malas experiencias. Sé educada y transmíteles que no escuchas consejos no solicitados. Malas experiencias hay muchas, pero la mayoría son buenas. Tienes que estar informada de los cambios que se van a producir en tu cuerpo y en tu bebé, de lo que sucede en un parto, de los problemas de lactancia y las noches sin dormir. Pero no busques información indiscriminadamente. Haz selección y busca fuentes fiables. Lee lo justo y lo que te ayude. Ya sabes que hay opiniones para todo y que ni siquiera nuestros embarazos y partos son todos iguales, así que no te agobies y vive tu propio embarazo y crianza día a día.

Rodéate de gente que te ayude en lo cotidiano y en tus necesidades concretas. Algunas mamás buscan ayuda de profesionales como doulas o asesoras de lactancia. Tener cerca alguien con experiencia y conocimientos específicos que te aporte tranquilidad, cercanía y confianza es de gran ayuda, sobre todo los primeros meses en los que pueden presentarse mayores dudas y dificultades.

Esta etapa no se repite muchas veces (o sí… ¿quién sabe?) por eso, 
¡DISFRUTA DE CADA MOMENTO! Déjate cuidar y mimar. 
¡Pronto tendrás un bebé precioso en tus brazos!

La maternidad es un viaje que acaba de comenzar y serás madre toda la vida.
¡Una madre maravillosa!



Algunos libros IMPRESCINDIBLES:
Amar con los brazos abiertos, Carmela Baeza
Un regalos para toda la vida, Carlos González
Bésame mucho, Carlos González
Dormir sin lágrimas, Rosa Jové


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